Los Yankees de Nueva York comenzaron la postemporada con una victoria contundente de 9-0 sobre los Boston Red Sox en el primer juego de la Serie de Comodines de la Liga Americana.

Cam Schlittler fue la figura desde el montículo. El derecho lanzó 6.1 entradas sin permitir carreras, limitó a Boston a dos hits, concedió una base por bolas y ponchó a 10 bateadores. Su actuación evitó que los Red Sox encontraran ritmo ofensivo y entregó a Nueva York el control del encuentro desde temprano.

La ofensiva se encargó de ampliar la diferencia en los últimos episodios. Ben Rice terminó de 4-5, conectó dos jonrones, incluyendo un grand slam, y produjo seis carreras. El batazo con las bases llenas terminó de inclinar un juego que hasta entonces se había mantenido contenido por el pitcheo de Boston.

Austin Wells aportó una carrera impulsada, mientras que el novato George Lombard Jr. conectó tres imparables y anotó dos veces. El bullpen de los Yankees completó la blanqueada sin necesidad de utilizar a su cerrador en una noche de control total para el equipo local.

Con la victoria, Nueva York toma ventaja de 1-0 en la serie al mejor de tres partidos y queda a un triunfo de avanzar a la Serie Divisional. Max Fried está programado para abrir el segundo encuentro por los Yankees, mientras que Sonny Gray tendrá la responsabilidad de mantener con vida a los Red Sox.

El resultado también vuelve a colocar a Schlittler y Rice en el centro de una rivalidad histórica. Para los Yankees, el primer juego dejó una fórmula clara: pitcheo dominante, producción oportuna y profundidad suficiente para convertir una ventaja corta en una victoria sin discusión.