El presidente ucraniano acusa a Washington de debilitar la defensa de su país mientras Estados Unidos negocia el suministro de combustible ruso. Un ataque contra una refinería en Riazán confirma la nueva escalada militar.

La relación entre Ucrania y Estados Unidos atraviesa un nuevo episodio de tensión diplomática después de que el presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, anunciara el fin de la suspensión de ataques contra refinerías de petróleo rusas, desafiando las presiones de la administración de Donald Trump.

La decisión llega después de una pausa temporal en las operaciones ucranianas contra instalaciones energéticas de Rusia, mientras Moscú continuaba atacando la infraestructura eléctrica y los depósitos de combustible de Ucrania.

En una entrevista publicada este jueves 15 de octubre por el Financial Times, Zelensky confirmó que las restricciones a las operaciones ucranianas habían terminado.

«Se acabó la prohibición de atacar refinerías. Ya basta», declaró el mandatario.

La decisión marca un deterioro significativo en las relaciones entre Kyiv y Washington, especialmente por las recientes restricciones en los servicios de comunicaciones satelitales, las denuncias sobre interrupciones de información de inteligencia estadounidense y los acuerdos energéticos entre Trump y Vladímir Putin.

Ucrania denuncia que Rusia incumplió la pausa energética

El conflicto se intensificó después de que Trump anunciara el domingo 11 de octubre una supuesta tregua energética que contemplaba detener los ataques contra instalaciones petroleras y eléctricas de ambos países.

Sin embargo, ni Rusia ni Ucrania habían confirmado formalmente un acuerdo bilateral de alto el fuego energético.

Zelensky explicó que Ucrania suspendió sus ataques contra refinerías rusas durante aproximadamente tres días como respuesta a la solicitud estadounidense.

Durante ese periodo, según el mandatario, las fuerzas rusas continuaron bombardeando infraestructura energética ucraniana.

El presidente aseguró que más de 100 civiles murieron durante la última semana como consecuencia de los ataques rusos, una cifra que corresponde a su declaración y que no ha sido verificada independientemente en su totalidad.

Desde Moscú, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, presentó una versión diferente y sostuvo que Ucrania nunca había interrumpido completamente sus ataques contra las instalaciones petroleras rusas.

La ausencia de un acuerdo formal entre las partes y las acusaciones contradictorias terminaron debilitando la iniciativa anunciada por Washington.

Una refinería rusa en Riazán termina incendiada

Las nuevas operaciones militares tuvieron una consecuencia inmediata durante la madrugada del jueves 15 de octubre.

Las autoridades rusas confirmaron que un ataque con drones ucranianos provocó un incendio en una refinería de petróleo ubicada en la región de Riazán, aproximadamente 300 kilómetros al sureste de Moscú.

El gobernador regional, Pavel Malkov, informó que las instalaciones sufrieron daños materiales y que los equipos de emergencia trabajaban para controlar la situación.

La instalación pertenece a Rosneft, una de las principales compañías petroleras rusas, y representa cerca del 5 % de la capacidad de refinación de petróleo del país.

Las autoridades también suspendieron las clases en 14 escuelas y 25 centros preescolares de varios sectores de la ciudad como medida de seguridad.

Hasta los primeros informes no se habían comunicado víctimas mortales relacionadas con el ataque, mientras continuaba la evaluación de los daños.

La importancia estratégica de la refinería radica en su papel dentro de la producción y distribución de combustible ruso, incluyendo el suministro hacia Moscú.

Los ataques contra estas instalaciones forman parte de la estrategia ucraniana para reducir la capacidad de Rusia de financiar y sostener sus operaciones militares.

No obstante, todavía no existe una evaluación independiente sobre cuánto pudo afectar este ataque la producción de la refinería.

Zelensky acusa a Estados Unidos de debilitar su defensa

Uno de los aspectos más delicados de la controversia es la denuncia de Zelensky sobre la reducción de capacidades militares ucranianas debido a problemas relacionados con el apoyo estadounidense.

El presidente afirmó que sus fuerzas dejaron de recibir determinadas alertas anticipadas sobre ataques rusos con misiles balísticos.

Estas advertencias son fundamentales porque permiten a las autoridades militares detectar amenazas y organizar la respuesta de los sistemas de defensa aérea.

La situación se complicó por restricciones en los servicios de Starlink y Starshield, utilizados por Ucrania para mantener comunicaciones militares y operar determinados sistemas de drones.

De acuerdo con funcionarios ucranianos, las limitaciones afectaron operaciones de reconocimiento, coordinación y ataques a distancia.

Zelensky considera que las interrupciones no fueron simples problemas técnicos y cuestionó las decisiones adoptadas desde Washington.

Sin embargo, no se ha establecido públicamente que Trump ordenara personalmente las restricciones.

La administración estadounidense ha rechazado haber provocado deliberadamente determinados problemas de funcionamiento de Starlink, mientras Trump sostiene que Estados Unidos continúa compartiendo información de inteligencia con Ucrania.

Durante este jueves también surgieron informes de recuperación del servicio. Axios señaló que Starlink y Starshield habían recuperado su funcionamiento completo, aunque las circunstancias que provocaron las restricciones permanecían sin aclararse.

El acuerdo entre Trump y Putin por el diésel ruso

Otro punto central de la confrontación es el reciente acuerdo energético anunciado por Trump con Rusia.

El 9 de octubre, el presidente estadounidense informó que Moscú había aceptado suministrar inicialmente más de 300,000 toneladas métricas de diésel a los mercados estadounidense e internacional.

El anuncio también contempló entregas adicionales de 500,000 toneladas en noviembre y otro millón de toneladas posteriormente.

El objetivo declarado de Washington es aumentar la disponibilidad de combustible y reducir los precios, que han sufrido presiones como consecuencia de la crisis energética internacional y el conflicto en Oriente Medio.

Estados Unidos también flexibilizó temporalmente determinadas restricciones comerciales relacionadas con el diésel ruso.

El Kremlin confirmó el 15 de octubre que Rusia había comenzado a reanudar las exportaciones de ese combustible. Los primeros movimientos documentados incluyen un cargamento de aproximadamente 40,000 toneladas dirigido hacia Marruecos.

No obstante, los especialistas advierten que los volúmenes anunciados podrían tener un efecto limitado sobre los precios estadounidenses.

La controversia es principalmente política y estratégica.

Para Ucrania, permitir nuevas exportaciones de combustible ruso podría aumentar los ingresos de Moscú y facilitar la financiación de su esfuerzo militar.

Zelensky sostiene que Washington está intentando resolver sus dificultades energéticas mediante acuerdos que podrían beneficiar económicamente a Putin.

Zelensky critica la relación política entre Trump y Putin

Durante su entrevista con el Financial Times, el presidente ucraniano también cuestionó la actitud de Trump hacia los dirigentes que permanecen décadas en el poder.

Zelensky señaló que el mandatario estadounidense parece mostrar admiración por líderes autoritarios y empresarios extremadamente poderosos.

De acuerdo con su interpretación, Trump considera que mantenerse durante largos periodos en el poder es una señal de fortaleza.

Estas declaraciones llegan después de nuevas críticas de Trump hacia el liderazgo ucraniano y sus operaciones contra las instalaciones petroleras rusas.

En una entrevista con el periodista británico Piers Morgan, Zelensky también reconoció sentirse traicionado por algunas decisiones recientes de Washington.

El presidente explicó que Ucrania necesita mantener su alianza estratégica con Estados Unidos, pero considera perjudicial que el gobierno estadounidense ejerza mayor presión sobre Kyiv mientras mantiene negociaciones económicas con Moscú.

A pesar de las críticas, Zelensky no anunció una ruptura diplomática con Washington.

Ucrania exige más misiles Patriot

En medio del enfrentamiento, Zelensky también presentó una condición para considerar una nueva suspensión de operaciones contra las refinerías rusas.

El presidente aseguró que podría aceptar restricciones adicionales si Estados Unidos aumenta el suministro de interceptores para los sistemas de defensa aérea Patriot.

Estos sistemas son una de las principales herramientas de Ucrania para intentar neutralizar amenazas de misiles balísticos.

La propuesta muestra que Kyiv busca vincular cualquier concesión relacionada con las instalaciones petroleras rusas con garantías concretas de protección para su población e infraestructura.

Zelensky también advirtió que los nuevos acuerdos energéticos entre Washington y Moscú podrían extenderse al sector del gas natural.

Sin embargo, esa posibilidad fue presentada como una advertencia del mandatario ucraniano, no como un acuerdo confirmado entre ambos gobiernos.

Rusia intensifica sus bombardeos sobre territorio ucraniano

Mientras aumenta la tensión diplomática, los ataques militares continúan.

Durante la madrugada del jueves, Rusia lanzó más de 850 drones contra territorio ucraniano, según informó Zelensky.

La Fuerza Aérea ucraniana reportó haber neutralizado 536 aparatos, aunque registró impactos en 31 ubicaciones.

En la región central de Kirovohrad, las autoridades de emergencia confirmaron la muerte de tres personas y otras seis heridas después de un ataque ruso que se prolongó durante más de diez horas.

Zelensky también aseguró que una operación ucraniana contra un aeródromo militar ruso destruyó seis aviones de combate utilizados para lanzar bombas guiadas.

Esta última afirmación procede del gobierno ucraniano y no cuenta todavía con confirmación independiente suficiente sobre la magnitud de las pérdidas.

Europa busca mantener el apoyo a Ucrania

El deterioro de las relaciones con Washington ha llevado a Zelensky a intensificar sus contactos diplomáticos con gobiernos europeos.

El miércoles 14 de octubre visitó Londres, donde sostuvo conversaciones con el primer ministro británico, Andy Burnham, relacionadas con el apoyo militar y los sistemas de defensa aérea.

Un día después se trasladó a Bruselas para reunirse con dirigentes europeos durante una cumbre de la Unión Europea.

Entre los contactos previstos figuraban el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, el presidente francés Emmanuel Macron y representantes de Polonia, Dinamarca y Bélgica.

La alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, expresó diferencias con la posición de Washington y defendió la necesidad de presionar a Rusia para detener la invasión, en lugar de exigir nuevas concesiones a Ucrania.

Estas posiciones reflejan las crecientes diferencias entre algunos gobiernos europeos y la administración estadounidense sobre cómo alcanzar una solución negociada al conflicto.

¿Qué consecuencias puede tener esta nueva escalada?

La reanudación de los ataques ucranianos contra refinerías rusas podría afectar tres áreas fundamentales del conflicto.

En el plano militar, los ataques contra instalaciones petroleras buscan reducir la disponibilidad de combustible y generar presión económica sobre Rusia. Sin embargo, los resultados dependerán de los daños efectivos y del tiempo necesario para reparar las instalaciones.

En el plano económico, el acercamiento energético entre Estados Unidos y Rusia introduce nuevas incertidumbres sobre la política de sanciones y la disponibilidad internacional de combustibles.

En el plano diplomático, las diferencias entre Zelensky y Trump amenazan con debilitar una relación fundamental para la defensa ucraniana, especialmente en materia de inteligencia, defensa aérea y tecnología militar.

La nueva confrontación también representa una prueba para Europa, que deberá decidir hasta qué punto puede compensar eventuales reducciones del respaldo estadounidense.

Por ahora, la situación está lejos de resolverse.

Ucrania mantiene su intención de atacar objetivos energéticos rusos, Moscú continúa sus bombardeos y Washington busca estabilizar los mercados internacionales de combustible mientras aumentan las tensiones con Kyiv.

El fracaso de la pausa energética deja en evidencia que, sin compromisos verificables de ambas partes, resulta difícil transformar una iniciativa diplomática en una reducción efectiva de los combates.


Fuentes: Financial Times, Reuters, Associated Press, Axios, Ukrainska Pravda y declaraciones oficiales de autoridades ucranianas y rusas.

Islántico | Internacional — 15 de octubre de 2026