Las fuerzas estadounidenses anunciaron que impedirán la entrada de vehículos de la empresa china BYD a la base aérea de Kadena, en Okinawa, a partir del lunes 26 de octubre. La medida se presentó como una decisión de seguridad relacionada con la presencia de vehículos conectados en una instalación militar estratégica.

La preocupación se enmarca en el debate sobre los datos que pueden recopilar los vehículos modernos mediante cámaras, sensores, sistemas de navegación y conexiones a internet. Estas herramientas son comunes en los automóviles actuales, pero las fuerzas armadas evalúan con especial cuidado los dispositivos que ingresan a instalaciones sensibles.

La información disponible describe una medida preventiva en Kadena. No afirma que se haya demostrado que un vehículo específico transmitiera información militar ni establece una prohibición general de los vehículos BYD en Japón. Fuente: Reuters.