La propuesta de la administración de Donald Trump para que la enseñanza en los centros Head Start se imparta exclusivamente en inglés generó preocupación entre educadores y familias en Puerto Rico. La medida forma parte de una revisión más amplia de los estándares federales del programa, que ofrece educación preescolar, servicios de salud y apoyo familiar a hogares de bajos ingresos.
El posible cambio tendría un alcance considerable en la isla: cerca de 25,000 menores participan en Head Start y hay más de 700 centros. Según datos federales citados por Associated Press, el 99% de los niños inscritos en Puerto Rico proviene de hogares hispanohablantes. La mayoría de los centros ya utiliza un enfoque bilingüe.
Representantes del programa sostienen que exigir inglés para toda la instrucción podría complicar la comunicación con niños que todavía están desarrollando sus destrezas lingüísticas. También expresaron preocupación por el reclutamiento y la permanencia del personal: menos del 10% de los maestros de Head Start en la isla domina el inglés, según el presidente de la Asociación Amigos de Head Start de Puerto Rico.
La Administración federal sostiene que el requisito aplicaría a la instrucción, pero permitiría que los centros se comuniquen con las familias en sus idiomas. También contempla la posibilidad de solicitar exenciones. La organización puertorriqueña de Head Start busca que la isla quede exenta.
Al momento del reporte, la propuesta no era una regla final. El Departamento de Salud y Servicios Humanos federal aún debía evaluar los comentarios públicos; no se había informado cuándo culminaría ese proceso.
Fuente: Associated Press.
