Representantes de gobiernos, especialistas y organizaciones ambientales se reúnen en Ereván, Armenia, para evaluar los avances del Marco Mundial de Biodiversidad Kunming-Montreal, acordado en 2022. La meta más conocida del pacto es conservar el 30% de las áreas terrestres y marinas del planeta para 2030.

El panorama que presenta el borrador de evaluación de Naciones Unidas es preocupante: los países no están encaminados a cumplir 22 de las 23 metas del acuerdo. Aunque se estima que la protección terrestre podría llegar al 27.5% para 2030, ese avance no refleja por sí solo el estado de objetivos más amplios, como restaurar ecosistemas, frenar la pérdida de especies y reducir las presiones sobre la naturaleza.

La reunión también tendrá que abordar quién financiará las acciones. Entre las metas discutidas figura movilizar $30,000 millones anuales de fondos públicos y alcanzar un flujo total de al menos $200,000 millones al año para 2030. Otro asunto es reformar subsidios que, según la evaluación, apoyan actividades perjudiciales para la naturaleza, como prácticas agrícolas que impulsan la deforestación o el uso de químicos que dañan suelos y aguas.

La discusión tiene consecuencias concretas para la seguridad alimentaria, el acceso al agua y la estabilidad económica. La COP17 es una evaluación y una ronda de negociación: sus cifras describen el progreso y las brechas, pero no equivalen por sí mismas a nuevas obligaciones ya aprobadas. Fuente: Reuters, con datos de un borrador de informe de la ONU.