Un análisis de mortalidad en 854 ciudades europeas estima que las altas temperaturas del verano de 2026 estuvieron asociadas a 50,391 muertes prematuras. De esa cifra, los investigadores atribuyen 32,619 muertes adicionales al calor intensificado por el cambio climático causado por actividades humanas, principalmente la quema de combustibles fósiles.
El estudio modeló los efectos de las olas de calor entre junio y agosto. La cifra es una estimación científica, no un registro oficial que confirme individualmente cada fallecimiento. Además, el análisis cubrió 854 ciudades y no necesariamente refleja todos los efectos del calor en otras localidades o fuera del periodo estudiado.
Las personas mayores y quienes padecen enfermedades crónicas enfrentan mayores riesgos durante episodios de temperaturas extremas. También pueden verse afectados quienes trabajan al aire libre o carecen de acceso a espacios frescos. Los investigadores destacan la importancia de los sistemas de alerta, centros de enfriamiento, planes de salud pública y medidas para reducir la exposición al calor. Fuentes: Associated Press y estudio publicado en Nature Health.
