El informe presentado al Negociado de Energía revela que el encarecimiento del combustible, los problemas en el suministro de gas natural y las averías en unidades generatrices elevaron los costos del sistema eléctrico durante septiembre. Los abonados podrían enfrentar otro ajuste tarifario en enero de 2027 o incluso antes.
San Juan, Puerto Rico | 20 de octubre de 2026
Los consumidores de energía eléctrica en Puerto Rico podrían enfrentar un nuevo aumento en sus facturas luego de que LUMA Energy notificara al Negociado de Energía de Puerto Rico (NEPR) un déficit de $54.37 millones correspondiente a los costos de combustible durante septiembre de 2026.
El informe, presentado el 15 de octubre bajo el expediente NEPR-MI-2020-0001, revela que el sistema eléctrico incurrió en gastos de combustible por $223 millones, mientras que los ingresos facturados mediante la cláusula de ajuste por combustible alcanzaron solamente $168.67 millones.
La diferencia representa una insuficiencia que podría incorporarse a futuros ajustes tarifarios si el regulador determina que corresponde recuperar esos costos mediante las facturas de los abonados.
La situación surge apenas semanas después de que entrara en vigor un aumento de 18.5% para el trimestre de octubre a diciembre, lo que añade incertidumbre sobre el costo de la electricidad durante los primeros meses de 2027.
El diésel fue uno de los principales responsables
De acuerdo con el documento presentado por LUMA, el costo promedio del combustible utilizado para generar electricidad durante septiembre superó las proyecciones en 29.74%, equivalente a $22.24 adicionales por barril.
El mayor impacto se concentró en el diésel, cuyo precio fue 35.08% superior al estimado, mientras que su consumo aumentó 214.43% respecto a lo proyectado.
Esta dependencia del combustible más costoso estuvo relacionada, en parte, con las dificultades para utilizar gas natural en varias instalaciones de generación.
El informe establece que el 25.92% del diésel consumido correspondió a instalaciones que originalmente debían operar con gas natural suministrado por NFEnergía, subsidiaria de New Fortress Energy.
Entre las instalaciones afectadas se encuentran unidades de la Central San Juan y Palo Seco.
La sustitución del gas natural por diésel produjo un costo adicional estimado de $17.55 millones durante septiembre, según los cálculos presentados por LUMA.
Retraso del buque Amur River agravó los problemas de combustible
Uno de los acontecimientos que complicó el suministro de gas natural fue la demora del buque Amur River, que permaneció frente a la costa norte de Puerto Rico sin poder ingresar a la bahía de San Juan.
La situación estuvo vinculada a controversias marítimas y regulatorias que retrasaron las operaciones de descarga de gas natural.
La falta de disponibilidad de ese combustible obligó a mantener funcionando con diésel instalaciones preparadas para utilizar gas, aumentando considerablemente los costos de producción.
El incidente también expuso la vulnerabilidad del sistema eléctrico ante interrupciones en la cadena de suministro de combustibles y la limitada capacidad de sustituir rápidamente unas fuentes de generación por otras.
Siete unidades temporeras de Genera PR estuvieron fuera de servicio
Los problemas no se limitaron al suministro de combustible.
El informe de LUMA señala que siete de las 14 unidades temporeras administradas por Genera PR estuvieron fuera de servicio durante septiembre, reduciendo aproximadamente a la mitad la producción disponible de ese grupo de generadores.
Además, la Unidad 1 de AES y la Unidad 2 de la Central Aguirre permanecieron fuera de operación durante periodos prolongados.
Estas interrupciones limitaron la capacidad de generación disponible y aumentaron la dependencia de recursos de contingencia que utilizan combustibles más costosos.
El resultado fue una mayor presión económica sobre la operación del sistema, precisamente durante un periodo de alta demanda energética.
La situación también plantea interrogantes sobre la disponibilidad y confiabilidad de las unidades instaladas para reforzar la generación eléctrica de Puerto Rico.
El calor elevó el consumo eléctrico por encima de las proyecciones
Las temperaturas registradas durante septiembre también contribuyeron al desbalance económico.
Según los datos presentados al Negociado, el consumo de electricidad superó las proyecciones en 11.89%.
Aunque septiembre tuvo temperaturas inferiores a las registradas en julio y agosto, los indicadores utilizados para medir la demanda de enfriamiento estuvieron por encima de los niveles de septiembre de 2025.
Esto se tradujo en un mayor uso de equipos de aire acondicionado y una demanda de electricidad superior a la anticipada.
El documento también revela que el programa de baterías de clientes, conocido como Customer Battery Energy Sharing (CBES), registró 14 eventos de activación durante septiembre, cuando las proyecciones tarifarias no contemplaban activaciones para ese mes.
La participación alcanzó una cifra récord de 114,428 participantes y generó costos aproximados de $6.12 millones.
No obstante, la reconciliación correspondiente a la compra de energía cerró con un crédito de $6.35 millones a favor de los consumidores, debido a que los ingresos recaudados mediante esa cláusula superaron los costos reconocidos.
¿Cuánto podría aumentar la factura de luz en enero?
Por el momento, no existe una nueva cantidad aprobada que permita establecer cuánto pagaría adicionalmente cada abonado por el déficit de septiembre.
Sin embargo, la reglamentación tarifaria contempla un mecanismo de ajuste acelerado cuando las diferencias entre los costos proyectados y los reales de combustible y compra de energía superan los $20 millones durante un ciclo mensual de facturación.
Como el déficit reportado asciende a $54.37 millones, la diferencia supera ese umbral.
El Negociado de Energía tiene la facultad de evaluar si procede modificar los cargos durante el trimestre vigente o considerar las cantidades correspondientes en la próxima revisión tarifaria, programada para comenzar en enero de 2027.
Es importante precisar que LUMA no solicitó expresamente un ajuste acelerado. En su moción pidió al organismo regulador tomar conocimiento de los resultados y conceder el remedio que estime apropiado.
Por consiguiente, cualquier nuevo aumento dependerá de una determinación posterior del Negociado.
Los consumidores ya pagan $42 adicionales en el trimestre actual
La posible revisión se produce después del incremento tarifario que entró en vigor el 1 de octubre de 2026.
El Negociado de Energía aprobó entonces un ajuste neto de aproximadamente 5.28 centavos por kilovatio-hora en los componentes de combustible y compra de energía.
Para un cliente residencial sin subsidio que consume 800 kilovatios-hora mensuales, la factura de referencia pasó de $228.59 a $270.86.
Esto representa $42.27 adicionales mensuales, equivalentes a un incremento de 18.5% respecto al trimestre anterior.
La cantidad real que paga cada consumidor depende de su consumo y de los cargos o subsidios aplicables.
Aunque el Negociado aprobó un ajuste menor al solicitado originalmente por LUMA para octubre-diciembre, la nueva insuficiencia de septiembre introduce otro elemento de presión sobre las próximas determinaciones tarifarias.
LUMA se distancia de los costos de generación
En su presentación oficial, LUMA enfatizó que no es propietaria ni operadora de instalaciones de generación eléctrica, que no compra directamente el combustible utilizado para producir electricidad y que tampoco determina los cargos finales aplicados a los clientes.
La compañía explicó que su responsabilidad incluye preparar las reconciliaciones financieras de las cláusulas de combustible y compra de energía, utilizando la información correspondiente al funcionamiento del sistema.
El informe también advierte que las diferencias entre ingresos y gastos continúan afectando la liquidez de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE).
Mientras tanto, las fallas de generación, los problemas con el suministro de gas natural y la exposición a los precios internacionales del petróleo mantienen al sistema eléctrico vulnerable a nuevos incrementos en sus costos operacionales.
Una decisión pendiente para el Negociado de Energía
La próxima determinación del regulador será fundamental para establecer si los $54.37 millones reportados pueden recuperarse mediante las tarifas y en qué momento se aplicaría cualquier ajuste autorizado.
También queda pendiente evaluar la responsabilidad de los distintos operadores y suplidores involucrados en los eventos que elevaron los costos de generación.
El escenario coloca nuevamente en discusión quién debe asumir las consecuencias económicas de las interrupciones en el suministro de combustible y las averías de las unidades generatrices.
Por ahora, el déficit está documentado, pero un nuevo aumento no ha sido aprobado. La decisión del Negociado de Energía determinará si los consumidores enfrentarán otro incremento en sus facturas durante los próximos meses.
Fuentes: Negociado de Energía de Puerto Rico, expediente NEPR-MI-2020-0001; moción informativa y reconciliación financiera de LUMA Energy del 15 de octubre de 2026; resolución tarifaria del 30 de septiembre de 2026; Metro Puerto Rico, 19 de octubre de 2026.
