Investigadores utilizaron tecnología láser para localizar sitios culturales en las Montañas Azules. El hallazgo abre nuevas posibilidades para estudiar y proteger el patrimonio de los pueblos originarios australianos.
Un equipo de arqueólogos de la Universidad de Sídney y el Museo Australiano logró identificar tres refugios rocosos aborígenes que no figuraban en los registros oficiales de las Montañas Azules, en el estado de Nueva Gales del Sur, Australia. Los lugares contienen pinturas rupestres, representaciones de manos en color rojo y herramientas de piedra que aportan evidencia de la presencia humana en esta región.
La investigación, difundida por la Universidad de Sídney el 14 de octubre y retomada por medios científicos este martes 20 de octubre de 2026, demuestra cómo la combinación de drones, tecnología láser y conocimientos tradicionales indígenas puede mejorar la documentación de sitios arqueológicos difíciles de alcanzar.
El trabajo fue desarrollado junto a la Dharug Custodian Aboriginal Corporation, organización vinculada a la protección del patrimonio cultural aborigen.
Tecnología láser permite explorar terrenos difíciles
Los investigadores utilizaron drones equipados con sistemas LiDAR, una tecnología que emite pulsos de luz láser para medir distancias y construir representaciones tridimensionales del terreno.
Este método permite identificar características del relieve que permanecen ocultas bajo la vegetación. En las Montañas Azules, donde predominan los bosques densos, las formaciones rocosas y los terrenos escarpados, las exploraciones convencionales requieren desplazamientos prolongados y pueden resultar especialmente complicadas.
A partir de los mapas obtenidos, los especialistas identificaron lugares con características geográficas compatibles con refugios rocosos.
Posteriormente, la arqueóloga Amy Mosig Way, de la Universidad de Sídney y el Museo Australiano, coordinó equipos de estudiantes y voluntarios que se desplazaron hasta los puntos señalados para verificar los hallazgos.
Las exploraciones permitieron confirmar seis refugios previamente registrados y documentar otros tres que todavía no figuraban en el inventario oficial.
Aunque los tres lugares ya habían sido observados por personas familiarizadas con la zona, la investigación permitió verificar su existencia mediante un procedimiento arqueológico sistemático e incorporarlos al trabajo de documentación patrimonial.
Pinturas de manos y herramientas de piedra
Entre las evidencias identificadas se encuentran representaciones de manos elaboradas con pigmentos rojos sobre superficies rocosas, además de objetos de piedra asociados con actividades humanas.
Estas manifestaciones culturales forman parte del patrimonio de los pueblos aborígenes australianos y proporcionan información sobre su relación histórica con el territorio.
Wayne Brennan, especialista en arte rupestre y participante del proyecto, explicó a Australian Associated Press que la presencia de herramientas de piedra en la superficie demuestra que los lugares fueron utilizados por personas que fabricaron y manipularon estos instrumentos.
Brennan también destacó que los sitios deben comprenderse como parte de una red cultural más amplia y no como lugares aislados.
El equipo no ha establecido públicamente una antigüedad específica para los tres refugios, por lo que sería prematuro atribuirles miles de años concretos sin estudios adicionales de datación.
Apenas una pequeña parte de la región ha sido estudiada
Las Montañas Azules cuentan con más de 200 refugios rocosos documentados que contienen evidencias arqueológicas y culturales.
Sin embargo, según los investigadores, solamente alrededor del 10 % de la región ha sido objeto de exploraciones arqueológicas sistemáticas, principalmente por las dificultades que presenta su geografía.
Esta situación plantea la posibilidad de que existan numerosos sitios culturales todavía sin registrar.
La tecnología LiDAR podría ayudar a reducir el tiempo necesario para identificar posibles refugios y facilitar una exploración más dirigida, aunque la confirmación de los hallazgos continúa dependiendo del trabajo arqueológico sobre el terreno.
Otro resultado importante fue la obtención de coordenadas geográficas más precisas para refugios ya conocidos, lo que permite mejorar la información disponible en el sistema oficial de patrimonio aborigen de Nueva Gales del Sur.
Una investigación desarrollada junto a las comunidades indígenas
El trabajo forma parte del proyecto Gulamada, una iniciativa que busca integrar la investigación científica con los conocimientos culturales de las comunidades originarias.
A diferencia de una exploración exclusivamente tecnológica, el proyecto incorpora a representantes indígenas en las tareas de investigación, identificación y documentación del arte rupestre.
Wayne Brennan y Erin Wilkins, vinculada a la Dharug Custodian Aboriginal Corporation, participaron en el registro de las manifestaciones artísticas encontradas en los refugios.
La iniciativa recibió 248,610 dólares australianos en financiamiento del programa federal First Nations Heritage Grants, destinado a proyectos de identificación, documentación y protección del patrimonio cultural indígena.
Además de producir información científica, la investigación ha permitido ofrecer formación práctica a estudiantes y participantes comunitarios.
Proteger los sitios antes de que desaparezcan
Más allá de la identificación de nuevos refugios, los resultados podrían tener consecuencias importantes para la conservación del patrimonio arqueológico australiano.
Muchos lugares de importancia cultural están expuestos a incendios forestales, erosión, actividades de desarrollo y alteraciones ambientales que pueden afectar sus características originales.
La identificación temprana permite a las comunidades y a las autoridades responsables disponer de mayor información para establecer medidas de protección.
Los investigadores consideran que el uso de drones podría convertirse en una herramienta complementaria para documentar paisajes culturales sin necesidad de recorrer inicialmente todas las áreas a pie.
El próximo paso de la investigación
El equipo científico contempla evaluar esta metodología en otras regiones de Australia, incluyendo las sabanas tropicales del oeste de Arnhem Land y las zonas semiáridas del oeste de Nueva Gales del Sur.
El objetivo será determinar cómo funciona el sistema en terrenos con condiciones ambientales diferentes y comprobar su utilidad para localizar sitios culturales que todavía no aparecen en los registros.
Los resultados fueron publicados en la revista científica Remote Sensing, bajo el título LiDAR-Assisted Survey Locates Unregistered Rock Shelters in the Blue Mountains, Australia.
El hallazgo demuestra que la tecnología moderna puede contribuir a preservar testimonios del pasado cuando se combina con la experiencia arqueológica y la participación de los pueblos que mantienen vínculos culturales con esos territorios.
La investigación representa un avance para la documentación del patrimonio aborigen y ofrece un método que podría adaptarse, con las debidas consideraciones culturales, a otras regiones del mundo.
